Accesos y entradas de vehículos
La base, el espesor y la distribución de juntas se dimensionan según el tránsito previsto. No se resuelve igual un paso peatonal que una entrada habitual de coches.

Información para decidir con criterio
El hormigón impreso es un pavimento de hormigón fresco cuya superficie se colorea, endurece y texturiza mediante moldes antes de que termine el fraguado. Permite reproducir visualmente piedra, adoquín, madera u otros despieces sin colocar piezas una a una.
El acabado visible es solo una parte del sistema. La preparación del terreno, el espesor y la resistencia del hormigón, las pendientes, el armado cuando corresponde, las juntas y el curado condicionan su comportamiento. Antes de presupuestar comprobamos el uso previsto y cómo debe evacuar el agua.
Es una solución especialmente útil cuando se necesita un pavimento exterior resistente con un acabado decorativo continuo.
La base, el espesor y la distribución de juntas se dimensionan según el tránsito previsto. No se resuelve igual un paso peatonal que una entrada habitual de coches.
Permite integrar recorridos, zonas de estancia y encuentros con jardinería. Las pendientes y los desagües se definen antes del vertido.
Puede especificarse una textura adecuada para exterior, pero el relieve, el sellador y el mantenimiento deben elegirse considerando el agua y el riesgo de deslizamiento.
Resulta apropiado para recorridos amplios y repetitivos, siempre que el diseño contemple cargas, accesibilidad, drenaje y futuras reparaciones.
No todo trabajo denominado «hormigón impreso» se ejecuta de la misma forma. La solución depende de si existe una base aprovechable y del deterioro real.
Se vierte hormigón fresco, se aplica el endurecedor coloreado, se imprime el molde, se ejecutan juntas y se protege la superficie.
Uso orientativo: Obra nueva, ampliaciones y superficies que necesitan una nueva capa estructural.
Algunos sistemas permiten renovar un pavimento estable con morteros específicos de menor espesor. Exigen adherencia, saneado y compatibilidad comprobados.
Uso orientativo: Bases existentes firmes donde las cotas no permiten un nuevo pavimento convencional.
La limpieza, las reparaciones localizadas, la recuperación de color y el nuevo protector pueden mejorar un pavimento conservado, pero no corrigen una base hundida o con movimiento.
Uso orientativo: Hormigón impreso envejecido cuyo deterioro sea principalmente superficial.
La secuencia se adapta a cada obra, pero una ejecución controlada incluye estos puntos:
Un precio por metro cuadrado sin revisar la obra puede omitir partidas decisivas. Para preparar un presupuesto valoramos:
Por eso preparamos el precio después de revisar fotografías, medidas y, cuando es necesario, realizar una visita técnica. El presupuesto debe describir la preparación y el sistema, no solo una cifra por metro cuadrado.
Trabajos reales
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Dudas comunes
Se revisan el soporte, el uso previsto, la exposición, los encuentros y el acabado buscado antes de definir una solución.
En muchos casos es posible, siempre que la base sea estable, esté saneada y sea compatible con el sistema seleccionado.
Los metros son solo una parte. También influyen la preparación, reparaciones, geometría, accesos, protección, acabado y condiciones de puesta en servicio.